El bruxismo es el hábito involuntario de apretar o rechinar los dientes. Puede aparecer de día o de noche y, aunque a veces pasa desapercibido, sus consecuencias pueden ser importantes: Dolor mandibular, cefaleas al despertar, desgaste prematuro dental o problemas en la articulación temporomandibular (ATM).

Tipos de bruxismo
Nocturno: ocurre durante el sueño y suele provocar rigidez o dolor en la mandíbula al despertar, especialmente en los músculos masticatorios.
Diurno: más relacionado con el estrés, la ansiedad o estados prolongados de concentración (ordenador, trabajo bajo presión).

¿Por qué aparece?
El estrés emocional y la ansiedad son los factores más frecuentes, aunque también influyen los trastornos del sueño, el consumo de cafeína o tabaco y algunos medicamentos, como ciertos antidepresivos.

¿Cómo se detecta?
Muchas veces se diagnostica en consulta odontológica al observar desgaste dental, contracturas musculares o alteraciones en la movilidad mandibular.

Tratamiento
– Férulas o placas de descarga para proteger los dientes y favorecer una posición de reposo mandibular.
– Fisioterapia mandibular y técnicas de relajación muscular (la fisioterapia puede marcar la diferencia en el control del dolor y la función mandibular).
– Manejo del estrés, clave para mejorar los síntomas a largo plazo.

En Mediterráneo Fisioterapia tratamos el bruxismo y los trastornos de la ATM de forma personalizada, combinando fisioterapia mandibular y tratamiento de la musculatura cervical. Este enfoque permite reducir el dolor, mejorar la movilidad mandibular y disminuir la sobrecarga asociada al bruxismo, tanto diurno como nocturno.