¿Notas dolor en la base del pulgar al mover la muñeca o al sujetar objetos? Podrías estar padeciendo tendinitis de De Quervain, una afección frecuente que, aunque común, puede volverse muy limitante en tu día a día si no se trata a tiempo.
Se trata de una inflamación o engrosamiento de los tendones responsables de mover el pulgar —el abductor largo y el extensor corto— que atraviesan un pequeño túnel fibroso en la muñeca. Cuando estos tendones se irritan por sobreuso o sobrecarga, aparece dolor, rigidez e incluso dificultad para realizar movimientos cotidianos tan simples como abrir un frasco, escribir o usar el móvil.
¿Cómo reconocer la tendinitis de De Quervain?
Los síntomas suelen aparecer de forma progresiva y empeorar con la actividad. Los más habituales incluyen dolor localizado en la parte externa de la muñeca, justo en la base del pulgar, que puede irradiarse hacia el antebrazo. Este dolor aumenta al girar la muñeca, hacer fuerza o realizar movimientos de pinza.
Además, es frecuente notar debilidad al agarrar objetos, sensación de chasquido o bloqueo al mover el pulgar e incluso inflamación visible o aumento de temperatura en la zona afectada.
Principales causas y factores de riesgo
La tendinitis de De Quervain suele estar relacionada con movimientos repetitivos o sobrecarga mecánica. Actividades como el uso prolongado del teléfono móvil, trabajar con herramientas manuales, escribir durante muchas horas o realizar tareas domésticas intensivas pueden desencadenarla.
También influyen factores como cambios hormonales —especialmente en mujeres durante el posparto—, lesiones previas, práctica deportiva intensa o problemas biomecánicos derivados de malas posturas mantenidas en el tiempo.
Tratamiento eficaz: el papel clave de la fisioterapia
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el tratamiento conservador mediante fisioterapia permite una recuperación completa sin necesidad de cirugía. Un abordaje personalizado es fundamental y se adapta a la fase de la lesión, ya sea aguda o crónica.
El tratamiento fisioterapéutico se centra en reducir el dolor y la inflamación mediante técnicas específicas, recuperar la movilidad de la muñeca y el pulgar, y fortalecer la musculatura para mejorar la estabilidad de la zona. Además, se trabajan aspectos clave como la corrección de hábitos posturales y la modificación de actividades que estén provocando la sobrecarga.
Otro objetivo fundamental es prevenir recaídas, evitando que la lesión se cronifique y afecte a la calidad de vida.
¿Cuándo acudir a un especialista?
Si el dolor persiste varios días, empeora con el movimiento o empieza a limitar tus actividades diarias, es importante consultar con un fisioterapeuta cuanto antes. Un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado marcan la diferencia en la recuperación.
Cuidar tus manos y muñecas es esencial: son herramientas fundamentales en tu día a día. Detectar a tiempo la tendinitis de De Quervain puede evitar complicaciones y ayudarte a volver a tu rutina sin dolor.