El cráneo no solo protege al cerebro: también es una estructura fundamental en la biomecánica, la postura, la respiración y la función orofacial. Como fisioterapeutas, conocer sus huesos y articulaciones es esencial para abordar disfunciones temporomandibulares, cefaleas, vértigos, alteraciones posturales y trastornos craneosacros.

El cráneo está compuesto por 22 huesos (sin contar los huesecillos del oído), de los cuales 8 forman el neurocráneo y 14 el viscerocráneo o macizo facial.

Encargados de proteger al encéfalo:

  • Frontal: Forma la frente y el techo de las órbitas. Importante en cefaleas tensionales.
  • Parietales: Sitio común de tensión craneal
  • Occipital: Clave en la postura y el equilibrio.
  • Temporales: Albergan el oído. Relacionados con ATM y vértigos.
  • Esfenoides: Conecta con casi todos los otros huesos craneales. Importante en terapia craneosacra.
  • Etmoides: Detrás de la nariz. Participa en la estructura de las órbitas y cavidades nasales

Forman la cara, las órbitas y parte del paladar y nariz.

  • Maxilar: Forma el paladar y parte de las órbitas. Fijación de dientes superiores.
  • Cigomático: Mejillas. Clave en expresión facial y masticación.
  • Nasal: Forma la parte superior de la nariz.
  • Lagrimal: Parte medial de la órbita, pequeño y delgado.
  • Cornete inferior: Dentro de la cavidad nasal, ayuda en humidificación.
  • Vómer: Parte del tabique nasal.
  • Palatino: Parte posterior del paladar duro.
  • Mandíbula: Único hueso móvil. Fundamental en fisioterapia de ATM.

APLICACIONES EN FISIOTERAPIA

  • Disfunciones temporomandibulares (DTM): Requieren un conocimiento preciso del temporal, mandíbula, esfenoides y maseteros.
  • Terapia craneosacra: La movilidad sutil de los huesos craneales (especialmente el esfenoides, occipital y temporal) se trabaja con técnicas de escucha y corrección de tensiones intracraneales.
  • Cefaleas y migrañas: Muchas se originan en la tensión de suturas craneales o compresión del nervio occipital. Fisioterapia manual y liberación miofascial son claves.
  • Postura y equilibrio: El occipital, su relación con C1 y el sistema vestibular (ubicado en el temporal) impactan directamente la postura y el equilibrio.
  • Alteraciones orofaciales y respiratorias: La función del paladar, el vómer y los cornetes impacta en la respiración nasal y la posición de la lengua.

Como fisioterapeutas, dominar la anatomía craneal va más allá del conocimiento académico: nos permite entender mejor el origen de síntomas complejos, aplicar técnicas manuales con precisión y ofrecer un tratamiento más global y efectivo.